Shirin Ebadi, quien fuera
galardonada en 2003 con el Premio Nobel de la Paz, advirtió hoy que bajo el
régimen de Hasan Rohani no hubo avances en materia de respeto a los derechos
humanos en Irán, respecto al mando que ejerció su antecesor Mahmoud
Ahmadinejad.
En una entrevista que
mantuvo con la agencia AP, Ebadi explicó que incluso en algunos aspectos la
violación de derechos humanos era «peor» que durante el pasado
mandato iraní.
La mujer -primera
musulmana e iraní en ser galardonada con el Nobel -advirtió que la diferencia
entre ambos jefes de Estado era que Ahmadinejad apoyó severas limitaciones en
los derechos humanos, mientras que Rohani se ha comprometido a reducir las
restricciones a la libertad de expresión y eliminar la discriminación contra
las mujeres y las minorías. Sin embargo, esos cambios no llegaron con la nueva
administración.
«Es por esto que
muchos periodistas, muchas feministas reconocidas, muchos estudiantes y muchos
miembros de la sociedad civil están en prisión ahora», manifestó Ebadi.
Incluso advirtió que durante el régimen comandado por Rohani las ejecuciones se
incrementaron, lo que sumó un promedio de tres al día. También alertó que
muchas de ellas no guardaban relación con delitos graves, sino que muchos de
los ejecutados eran políticos y prisioneros de conciencia.
Ebadi encabeza desde hace
tiempo una infructuosa campaña de Naciones Unidas respecto a un proyecto de
resolución donde se denuncia «las graves violaciones a los derechos
humanos» y la frecuencia en que se ejecutan personas, incluso menores de
edad.
Según la militante de los
derechos humanos, la pronunciación de la ONU permitiría demostrarle a todos los
iraníes que viven bajo el régimen que no están solos ante la comunidad
internacional y no sólo pendientes de las negociaciones por su expansión atómica,
un peligro latente tanto para Israel como para el resto de Europa.
«El mundo tiene
miedo de que si Irán consigue una bomba atómica eso sea una amenaza para la paz
de Europa y el resto del mundo», dijo Ebadi. «Pero de lo que estamos
hablando es de que el pueblo de Irán cuente la forma en que están siendo
llevados a la cárcel, la forma en que están siendo asesinados».
Ebadi debió abandonar Irán en 2009, cuando fue
perseguida por el régimen por sus permanentes reclamos a una apertura
democrática de Irán. Todas sus propiedades fueron confiscadas y su ONG,
cerrada. Si intentara regresar, afrontaría la cárcel de inmediato.